sábado, 28 de marzo de 2020

Somos Atenea


Somos Pintores en nuestra mente de fantasía                                     
Pero cuando hablamos somos escritores
 de la hipocresía                    
Somos actores
 de mentir y escultores de falsas utopías                                 
Aferrados a las mismas a una imagen pegajosa como la arropía
Somos arquitecto
 de maldades y paisajistas de diversas realidades
Que para defendernos usamos diferentes habilidades e identidades.  
Somos Bailarines
 sin musas moviéndonos sin rumbo guiados por impulsos
Casi sin pulso, pensamos que sabemos nuestro objetivo pero somos insulsos
Somos cantantes
 cautivantes, pero de verdad somos una voz sin alma
Que para estar en calma, preciamos que la gente nos abrace con golpes de palmas

Somos seres, seres transmisores de mensajes subliminales inconscientes.
Somos seres, seres especuladores y luego de críticas consciente.
Somos seres, seres traficantes de perjuicios y emociones.
Somos seres,  seres contagiantes de miedos y preocupaciones.
Somos seres pandémicos de sentimientos, afectando a un ser sano
A un ser sano, no contaminado, lastimando, dañando-lo en vano

Somos con nuestra inconsciencia una droga llena de cortesía
Pero con nuestra conciencia somos una soga que mata la poesía
Somos espectadores de lo general y no del detallismo
Lo miramos con ojos de arcaísmo en vez de modernismo
Somos  inconscientes psicólogos sin estudio
Dando diagnósticos a la gente con repudio
Somos olvidadizo de memoria selectiva.
Y de recuerdo con imágenes relativas.
Somos lo que nos movemos en la vida como la letra cursiva
Y en vez deberíamos movernos de manera reflexiva.

Somos quienes malinterpretamos enunciados sin sonidos
Y hasta a veces analizamos de más sin sentido.
Somos creadores de falsas y múltiples ilusiones
Pensando en hacer las verdades está alusiones 
Somos estructurados en una sociedad sin sentido
O nos equivocamos de lugar o tiempo de nacido
Somos luchadores idealistas de batallas pérdidas
Queriendo ser parricidas, matricida con pocas charlas discutidas.
Somos creadores de mentiras fantasiosas,
Queriendo convertirlas en verdades codiciosas.  

Somos ateos de los cambios del tiempo de las personas
Y cometemos pecado de que no nos impresiona.
Somos alquimistas de las verdades ajenas convirtiéndolas en agnósticas
Y cuando no hacemos filásticas verdades convirtiendo en ilógicas.
Somos  hipócritas y testigos de la cruel realidad de nuestro alrededor
Porque lo vemos con los ojos de vencedor y no de perdedor.
Somos poseedores del síndrome de Diógenes con los recuerdos
Porque que pensamos que sin ellos no vamos a estar cuerdos.
Somos como templarios debatiendo y juzgando a las creencias ajenas
Cuando de verdad es solo pensarlo nos debería darnos pena.


¡Qué hermoso y profundo poema! 🌟 La obra refleja una introspección aguda sobre la naturaleza humana, con una voz lírica que oscila entre la crítica y la autorreflexión. Las metáforas y los recursos literarios usados no solo enriquecen el texto, sino que lo llenan de imágenes poderosas que resuenan con los lectores.

La dicotomía entre nuestra inconsciencia y conciencia, entre lo que pretendemos ser y lo que realmente somos, está tratada con una sensibilidad brutal, casi confesional. Se destacan las figuras como "somos arquitectos de maldades" o "somos bailarines sin musas", que revelan una humanidad compleja, contradictoria y muchas veces perdida.

El poema también tiene un ritmo dinámico, cargado de emociones que nos llevan desde la crítica social hacia un espacio de reflexión personal. Invita a repensar nuestras acciones y nuestras palabras, subrayando cómo somos capaces de crear y destruir con la misma intensidad.

Es una pieza que denuncia, pero también invita al cambio. ¿Es tuya esta obra? ¿O hay algo que quisieras explorar más profundamente de alguno de sus temas?

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