jueves, 26 de mayo de 2022

Rumbo al Hades

Era el momento, el momento de partir. El de cambiar vestiduras y de vestir. Dejar el reflejo que se encuentra en el espejo  Dejar lo que refleja y proyecta el azulejo Y ni siquiera dejar rastro de un bosquejo Y abandonar el caminar del piso terrenal  Y como los católicos pisar el terreno infernal porque al parecer es el fin de mi vida carnal y me arrepiento no poder prepararme antes de mi final.

Estar en coma es como una lucha en el hexagonal

Donde los dos bandos sacan todo su arsenal

como dos bandas en un penal, y esto no lo aconsejo
porque es como un pleito que resulta ser nunca parejo 
ya que no resulta ser en una ecuación que simplemente despejo.
Lo trate de combatir, pero al final tuve que desistir
porque la Parca me vino a abatir y no logré resistir
y eso que le fui a debatir porque aun tengo que existir
y le dije que solamente y simplemente era un mártir


Pero no lo escuchó, simplemente no lo importo
y mi alma simplemente la retiro y la exporto.
Esto fue un afán, un arrebato sin contrato

Como si fuera una especie de maltrato

Un castigo que llevará un eterno rato.

Cuando el camuflado se estaba acercando

Le suplicaba que el contrato quede en el revocando 

Porque aún no descubrí lo que estaba buscando

Ya que el tiempo cuándo estaba vivo lo estuve derrochando.


Mientras estaba en limbo me estuve criticando 

Como uno mismo de apoco se va ahorcando

En el saber por simple efecto y defecto del timorato

Y eso puede causar el no poder cambiar de estrato

Social y por consiguiente mantener el mismo lugar el retrato.

Por eso mismo a uno que ya no está acá, les exhorto

A no tener miedo y si es necesario les reportó

Porque es necesario el aventurarse y con esto les aportó

Ya que mis palabras que fueron mis armas ya no las porto.