martes, 29 de diciembre de 2020

Helena

Te vi, y tú belleza me deslumbro
a tal punto que mi corazón el cimbró
y junto con la atrevida imaginación, está se enhebró
en un enredo de imágenes que mi rostro no alfombró
y aunque a mi parecer si se sombro

Te vi y tu gallardía propicio el deseo de quererte raptar
pero enseguida la razón me recibió con una cachetada para despertar
y en su ostentar, en su simple arte de su esputar
dio razones para erradicar este manifestar
para que el deseo de quererte raptar me decida retractar
y me ponga a replantear, a meditar
si es la manera adecuada de poder conquistar

Te vi y enseguida percibí la esencia de tu personalidad
se que sonara un poco o bastante demente en realidad
pero si me he de equivocar, demuéstrame mi error con claridad
para no cometer un error, una guerra, una calamidad
que destruya el muro que separa mi verdad con tu identidad

Te ví y al percibir tú hablar, el sonido de su entonar
la belleza en ella hizo a mi corazón temblar, emanar
qué solo podrá volver a su lugar, si al razonar
encuentre el reflexionar sin el acompañamiento del cuestionar
porque tú belleza es de impresionar de apasionar
y es tan perfecta que es imposible de hacerla evolucionar
tan perfecta que ni la bella  afrodita la puede cuestionar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario