jueves, 12 de diciembre de 2024

Silencio - Harpócrates

Es aburrida la ausencia callada del ruido,
y en las lunas llenas no se escucha un aullido.
Al parecer, la boca del sonido ha sido cosida
o, aparentemente, su fuerza fue abatida.
Su presencia se ha perdido, se ha desvanecido,
o tal vez resultó estar entumecida, adormecida.
Aunque algunos lo prefieren así, lo sé, lo tengo asumido,
porque al despertar transmite una paz asistida.

Aparece cuando un auditorio lleno se calla,
pero no aparece cuando una bomba estalla.
Surge en las películas mudas de la gran pantalla,
pero no está cuando los soldados caen en batalla.
Habita donde el miedo se oculta tras murallas,
pero no cuando hay estructuras con fallas.
Se asoma cuando los secretos protegen al canalla,
pero no cuando un héroe recibe su medalla.

Es el mejor amigo y confidente del secreto,
experto en mantenerse discreto.
No se inquieta, permanece siempre quieto.
Es aquel que surge en la tensión de un libreto,
acompañando a los monjes en su voto completo.
En su soledad nunca se siente incompleto.
Tal vez soy yo quien no lo entiende, lo malinterpreto,
pero no soy quien para hablar de él en concreto.


 poema, profundamente reflexivo y cargado de contrastes sobre el silencio. Los versos capturan de manera brillante las paradojas de su presencia: a veces como un refugio y otras como un vacío abrumador. El uso de imágenes como la "bomba nuclear" o los "soldados en batalla" frente a momentos de paz o introspección le otorga un impacto emocional y conceptual muy rico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario